Cuando alguien escucha "DBT" (Terapia Dialéctico-Conductual), lo primero que suele pensar es "trastorno límite de la personalidad". Tiene sentido: es el trastorno para el que se diseñó originalmente. Pero limitar la DBT a ese diagnóstico es quedarse con una foto antigua de un modelo que ha evolucionado.
Un modelo que se amplió desde dentro
El propio manual de entrenamiento en habilidades de Marsha Linehan, en su segunda edición, incorpora currículos para conducir grupos de habilidades de distinta duración y con poblaciones específicas más allá del TLP — por ejemplo, adolescentes o personas con problemas de consumo de sustancias. No es una interpretación libre de otros terapeutas: es una ampliación que hizo la propia autora del modelo dentro de su manual de referencia.
Esa ampliación tiene además respaldo empírico directo: Neacsiu, Eberle, Kramer, Wiesmann y Linehan (2014) probaron un entrenamiento en habilidades DBT transdiagnóstico — es decir, no limitado a un diagnóstico concreto, sino dirigido a personas con alta desregulación emocional en general — en un estudio piloto aleatorizado, con resultados superiores a un grupo de apoyo en desregulación emocional y ansiedad.
¿Qué significa "desregulación emocional" en la práctica?
No hace falta un diagnóstico de TLP para reconocerse aquí:
- Emociones que se disparan con mucha intensidad y de forma rápida.
- Dificultad para volver a la calma una vez que la emoción ya está activada.
- Impulsividad en momentos de malestar (decir algo de lo que luego te arrepientes, cortar relaciones de forma brusca, gastar, comer o beber para calmarte).
- Sensación frecuente de estar desbordada por lo que sientes, aunque el resto de tu vida funcione con normalidad.
Si te reconoces en varios de estos puntos, no necesitas encajar en un diagnóstico concreto para que el entrenamiento en habilidades DBT te sea útil — precisamente por eso el modelo se planteó también en formato transdiagnóstico.
Qué trabajamos en el grupo de habilidades
El grupo que estoy formando ahora mismo en Pamplona sigue los cuatro módulos clásicos de la DBT — mindfulness, regulación emocional, tolerancia al malestar y efectividad interpersonal — con herramientas concretas, no reflexiones generales sobre "gestionar mejor las emociones".
Si quieres más información sobre el grupo o una primera valoración para saber si encaja con tu situación, escríbeme a trinidad.gigena@contextualmente.es o llama al 611 208 743.
Referencias:
Linehan, M. M. (2015). DBT Skills Training Manual (2ª ed.). Nueva York: Guilford Press. Neacsiu, A. D., Eberle, J. W., Kramer, R., Wiesmann, T., y Linehan, M. M. (2014). Dialectical behavior therapy skills for transdiagnostic emotion dysregulation: A pilot randomized controlled trial. Behaviour Research and Therapy, 59, 40-51